Desguaces con credenciales

La compra de coches para desguace es algo muy habitual en España. Es en nuestro país en el que se encuentran el mayor numero de desguaces que están catalogados como centros autorizados de tratamientos de vehículos o lo que viene a ser lo mismo, España es el país en el que mejor nos desprendemos de los vehículos cuando ya no sirven o son demasiado viejos para poder circular por las carreteras.

Pero claro, como en todos los negocios hay algunos que no cuentan ni con las certificaciones ni con los permisos exigidos por lo que se puede decir que son ilegales, estos no están exentos de pagos lo que pasa es que no cuentan con los permisos necesarios para su explotación. Es en estos sobretodo que se vienen viendo los movimientos más inusuales, movimientos como compras desmesuradas de piezas por parte de personas sobro todo de el sur de África y Marruecos. Estas suelen ser redes que o bien blanquean dinero con estas piezas o las compran para hacer negocios en sus países de origen, unas bandas organizadas en toda regla.

Para que no nos ocurra nada extraño a la hora de utilizar los servicios de un desguace lo mejor es que nos dirijamos a uno de confianza, uno que lleve en el barrio toda la vida, uno que sepamos que es de los legales, de los que cumplen la ley, de lo contrario podemos estar beneficiando a mafiosos y personas que solo buscan enriquecerse a costa de los demás de una manera poco lícita. Claro, las circunstancias mandan y a veces el tema económico nos hace ver las cosas desde otra perspectiva. Puede ser que un desguace ilegal nos ofrezca más dinero por el coche del que queremos deshacernos, en este caso solo tenemos que pensar en que en los desguaces legales se encargan de todo, retiran el vehículo de tu casas, lo llevan a sus instalaciones y además lo dan de baja en la dirección general de tráfico por lo que las molestias para ti son mínimas. De otro modo, haciendo negocios con los desguaces ilegales no encontraremos ayuda ninguna, tendremos que gestionarlo todo y enfrascarnos en todo el papeleo y la documentación que tendremos que presentar.

Sin duda la mejor opción siempre va a ser la legal, además de contribuir con el medio ambiente nos quedará la satisfacción de estar haciendo las cosas bien.