CONSIDERACIONES ANTES DE IMPERMEABILIZAR UNA TERRAZA

Con el inicio de la época de lluvias después del verano, suelen manifestarse los problemas de goteras en los últimos pisos de los inmuebles antiguos. Y este problema se acentúa si sobre el edificio hay una terraza.

Prácticamente todos los edificios que tienen terrazas sufren una patología común; por causa de la velocidad de los trabajos, el personal poco preparado, las prisas por terminar cuanto antes, y la carencia de piezas especiales para aislar esquinas u otros elementos singulares. Por este motivo no se resuelven bien los puntos críticos en el suelo de la terraza, y quedan con mala impermeabilización los encuentros con chimeneas, canalones, bajantes, salidas de tuberías y soporte de antenas.

Además otro problema común es que las antenas suelen clavarse una vez puesta la impermeabilización. Y eso desemboca en una rotura del material impermeable, convirtiéndose en zona de paso de agua hacia el interior de la vivienda.

Para evitarlo, debemos contratar siempre a profesionales con recursos, que tengan conocimientos y material. Que no tiendan a resolver todo de igual manera, sino que conozcan qué sistema impermeable poner en cada situación. En ocasiones el mismo material es impermeable, pero carece de una capa superficial que evite su desgaste por la radiación ultravioleta del sol. Y mucha gente se olvida de este detalle.

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Errores que se cometen a la hora de impermeabilizar una terraza

Otro error que se comente cuando se planifica la impermeabilización de una terraza, consiste en no levantar el pavimento anterior, y dejarlo en la misma ubicación por debajo del nuevo. Y es un grave error, porque nunca será un buen soporte, sino que por sus fisuras y grietas entrará siempre el agua y el moho que oxidarán las armaduras de la estructura de la losa.

Lamentablemente, por ignorancia o ahorrar costes, se tiende a dejar el terrazo tal como estaba y poner el revestimiento impermeable por encima. Este revestimiento, para trabajar bien, necesitará que la superficie sobre la que apoya esté limpia, seca y libre de manchas de moho y humedad. De lo contrario, por muy buena calidad que tenga la manta impermeable, el agua que quedó por debajo hará que ésta se abombe o se agriete. Y entonces el usuario pensará que la culpa de es de la lámina, y no es así.

Así que no esperes a que llegue la época de mal tiempo para impermeabilizar una terraza. Procura contratar a empresas profesionales, a aquellas que tienen los elementos adecuados para impermeabilizar puntos singulares de la cubierta. Posiblemente su precio será más elevado, pero a largo plazo te saldrá más rentable. Porque cerrarán todos los huecos por donde entra el agua, dejarán la superficie bien sellada y podrás olvidarte durante muchos años de los problemas de humedad por filtración.

De no ser así, habrás contratado a una empresa barata que habrá hecho un amaño, una reparación temporal con clorocaucho, que producto económico que muchos usan para impermeabilizar pero que se desgasta en poco tiempo, y al año tendrás que volver a llamarles porque el suelo de la terraza se está levantado, o porque empiezan a aparecer bolsas de agua por debajo del enlosado.

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